Eso me pregunto yo a menudo. ¿Cómo está realmente?; y lo más
importante ¿cómo debo verlo? No sé la verdad.
La reflexión a la que acostumbro me lleva a preguntas como estas.
Quizás también necesite liberar mis pensamientos mediante la escritura.
A ver, siempre he pensado que la vida son rachas, rachas necesarias.
Pues bien, mi actual situación me lleva inevitablemente a pensar esto: ‘un mal
día, una mala racha, una mala época…espero que sólo sea eso’.
Momentos buenos, momentos malos…todo es necesario, eso lo sé más que
de sobra. Además, tarde o temprano tendrá que cambiar el lado de la moneda (digo yo). Lo
que me pasa es que llevo mucho tiempo cumpliendo eso de que si algo va mal irá
a peor. A pesar de todo intento asumir los malos momentos de la mejor forma posible.
Además de tener los pies en el suelo siempre he sido y soy muy
optimista. Seguramente eso sea algo innato que se alberga en el ADN de cada
uno. También pienso que reporta mayores beneficios que ser pesimista. Ahora
bien, como todo es necesario he llegado a la conclusión de que igual ha llegado
el momento en el que debo dejarme llevar y tener mi momento de pesimismo.
Optimismo en exceso tampoco puede ser bueno.
Sigo teniendo ilusión por muchas cosas pero con los años me voy dando
cuenta de que cada vez cuesta más mantenerla.
Así que el vaso ahí está…no sé si medio lleno o medio vacío.

No hay comentarios:
Publicar un comentario